Rhianna Lakin despliega drones para ayudar a la gente necesitada y está entrenando a otros para que hagan lo mismo.

Rhianna Lakin es una piloto que trabaja para mejorar el mundo con tecnología de drones. Se inspiró por primera vez a usar drones para buenas causas cuando vivía en Indonesia en 2003. La tala ilegal en ese momento resultó en una inundación repentina que mató a cientos de personas.

“Fue la escena más horrible que he visto en mi vida”, dijo Lakin. Se dio cuenta del poder de la tecnología de los drones como perro guardián para las corporaciones poderosas: “Fue ese momento para mí donde me desperté, donde yo pensaba en cómo podemos exponerlos.”

Más allá de la vigilancia, Lakin se dio cuenta de que la tecnología tiene muchas aplicaciones, desde el suministro de sangre en las zonas rurales hasta la vigilancia de las poblaciones de especies en peligro de extinción.

Rhianna Lakin, fundadora de Amelia Dronehart, captura un volcán en erupción en Indonesia.

Durante las protestas del Oleoducto de Acceso Dakota (#NoDAPL) de 2016, Lakin entrenó y apoyó a pilotos indígenas de drones, quienes luego pudieron documentar el progreso del oleoducto y las interacciones entre las fuerzas del orden y los protectores de aguas indígenas. Lakin dijo que los drones ayudaron a responsabilizar a la gente por sus acciones e hicieron que los manifestantes se sintieran más cómodos y con más poder.

“La policía fue bastante brutal”, dijo Lakin. Los drones pilotados por indígenas captaron a la policía utilizando cañones de agua y bombas de humo contra manifestantes, lo que ayudó a cambiar el tenor de la conversación nacional sobre la brutalidad policial durante las protestas y manifestaciones.

A pesar de todo el optimismo de Lakin sobre el potencial de los drones para ser utilizados para el bien, ella está preocupada por otras aplicaciones, como la policía que usa drones para el reconocimiento facial de los manifestantes. “No puedo evitar sentirme pésimo, porque además de usar para el bien, también se pueden usar para el mal”, apuntó Lakin.

Esta es una de las muchas razones por las que Lakin fundó Amelia Dronehart, una comunidad global de mujeres que trabajan en el campo de los drones para inspirarlas a usar sus habilidades para efectuar cambios. En los últimos cuatro años, más de 600 mujeres se han unido. Lo que realmente me encanta tratar de promover ahora es que otras personas hagan las cosas que desearía poder hacer ahora mismo”, dijo Lakin. “Y esa es una gran razón por la que quiero involucrar a más chicas.”

 

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