...Y cómo un profesor fantástico puede formar alumnos fantásticos.

Recuerdo una de mis primeras clases de economía en la que el profesor nos mostraba, usando un análisis muy sencillo, que la inversión en consumo no trae crecimiento. Que era la inversión en bienes de capital lo que aumentaría nuestra frontera de posibilidades. El capital no es sólo dinero, es saber hacer las cosas, es talento. Ese entendimiento requiere, para crecer a largo plazo, la disciplina de no gastar hoy en lo que mañana no tendrá ningún valor. Visto de otra manera, poder asimilar la responsabilidad moral y ética que nos obliga esto, desde los cargos de poder, es enorme, lo que entre otros, nos obligaría a gastar los recursos en el bienestar de largo plazo de quienes tenemos a nuestro cargo.

Es tan obvio que parece genial, pero desgraciadamente no se hace en una de las comunas consideradas como pobres en Chile, estoy hablando de la comuna de Conchalí. Como me dijo alguien, no es una comuna vulnerable, eso pareciera una etiqueta de algo que pudiese o no estar pasando. Conchalí, así como desgraciadamente muchas otras, es una comuna vulnerada. Esto deja más claro la precariedad con la que muchas personas y familias viven en este sector al norte de Santiago. En términos estrictamente económicos, Conchalí está constituida por personas y familias de estratos socioeconómicos C3 y E. Para que entendamos más fácil, son quienes dependen en extremo de su empleo. Si por alguna razón lo pierden, caen en la línea de la pobreza, sin poder cubrir sus necesidades básicas. Y además, gran parte de ellos ha vivido esa situación en los últimos diez años.

Esto nos sitúa en un fenómeno típico de la pobreza: los habitantes de Conchalí dependen en gran medida de los beneficios públicos entregados por el estado, o la municipalidad, que viene a ser el gobierno local.

Según el Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) 2017, que analiza los últimos cinco años, Conchalí se encuentra dentro de los Top 10 de las peores comunas para vivir en Chile. En temas de Educación, Conchalí no aparece en los últimos rankings de colegios municipales o subvencionados que agrupan establecimientos con rendimientos destacados según puntaje obtenido en la PSU. Muy posiblemente, tampoco mucha gente sabe cómo llegar a Conchalí. Por otro lado, Conchalí es una de las únicas tres comunas en Santiago que tiene a un gran número de sus colegios, según indica la Agencia de Calidad de la Educación, en riesgo de ser cerrados por no cumplir con los requisitos mínimos de calidad.

Luego de conocer esta descripción podríamos esperar dos cosas: que el gobierno central y local tengan como prioridad acciones de largo plazo y que los méritos de sus habitantes estén más bien orientados a su rendimiento en el trabajo, que debiesen ser puestos laborales de subsistencia. Trabajos malos, mal pagados, pero bien hechos, dada la alta dependencia entre éstos y su bienestar.

Sin embargo, la vida nos sorprende siempre con la irracionalidad. Me gustaría que pensaran en las siguientes estadísticas:

Vencer a 87 países.

Ganar a 32.000 equipos de todo el mundo.

Superar a 32.000 robots.

Esto, compitiendo contra 250.000 participantes.

 

Y esto, en una competición internacional en la que un equipo de 20 niños debe elegir, por un tema de presupuesto, sólo a sus mejores 4 representantes, quienes previamente han  abordado un problema de carácter mundial -energía, vivienda, alimentos, agua- para buscar una solución en la que se incluya el diseño, construcción y programación de un robot, el cual usará la tecnología Lego Mindstorms para competir en un tablero de campo de juego.

Nada fácil y quienes lo lograron fueron los niños del Equipo Fénix de Robótica del Liceo Abdón Cifuentes de Conchalí, Chile, hace un año. Guiados por su profesor de informática que lidera el equipo hace más de 10 años y acompañados por su profesora de inglés, quién no sólo les apoya como traductora, sino como apoyo para la preparación de su defensa de proyectos en Estados Unidos, donde lograron salir victoriosos como el equipo Bi Campeón Mundial de Robótica, sólo superados por Israel, país que contaba con una delegación de más de 40 personas. De éstos niños fantásticos trata esta nota. Nuestros futuros ingenieros, quienes debieran ser el orgullo de Conchalí y todos nosotros. Esas estadísticas extraordinarias recién descritas, son algunos de sus méritos.

Para Robótica (el equipo Fénix) ¡NADA!

Cuando conocí al equipo, venían llegando de un desayuno en que el Alcalde de la comuna, René de la Vega Fuentes, arquitecto, constructor civil y ex cantante popular -y extravagante- de los años 90, había ofrecido para felicitarlos por sus logros. También estaban los concejales que, hay que reconocer, han sido su apoyo incondicional. Estaban dando alguna información a los profesionales del área de comunicaciones donde yo solía estar de manera completamente informal en la municipalidad. Digo, informal, porque yo nunca fui funcionaria municipal. Sin embargo, presté algunas asesorías al alcalde lo que me permitió conocer esta historia.

Cuando supe de sus logros, mi interés fue inmediato. Yo también soy ingeniero y he desarrollado una carrera docente en la universidad desde muy joven, lo que profundiza mi amor y admiración por el conocimiento. Yo entiendo lo que significa esta inversión en bienes de capital, y el más importante, capital humano.

Todo este éxito estuvo en medio de la polémica. El equipo es liderado por Marcelo Pacheco, profesor de informática del Liceo Abdón Cifuentes de Conchalí hace diez años. Llegó al Liceo como profesor de informática el año 1999 y desde que se inició el proyecto obtuvo el apoyo del Director así como del alcalde de entonces, Carlos Sotolichio, quien sumó 17 años en ejercicio como edil. Hasta ahí todo bien. Sin embargo, con la mezquindad propia de la política que nadie quiere en Chile, para la administración de De La Vega personificada en su alcalde, quien ejerce una micro administración sobre la municipalidad -junto a un pequeño y colorido equipo de personas en su mayoría sin preparación ni experiencia y una asombrosa  prepotencia- le pareció no sólo una mala idea apoyar cualquier iniciativa del alcalde anterior, sino que ha guardado un especial rechazo al equipo.

Los chicos estaban en la ronda de eliminatorias que les aseguraría un cupo para ir a defender y ganar el título mundial este 2018 y no habían podido conseguir que se les asignara el presupuesto asegurado en una partida de la Ley SEP. El problema era que la Corporación de Educación liderada por Loreto Contreras, profesional que define a la comuna como “una comuna de gente resentida socialmente”, observa un deterioro estructural en sus finanzas del orden de los 2.500 millones de pesos anuales.

Dinero garantizado, pero jamás entregado.

Entonces, pareciera que la solución aparente es cumplir con los compromisos financieros de ésta sin ningún resguardo de la administración financiera definida por las partidas presupuestadas según la ley. Por ello, el equipo no tenía opción de cubrir 150 mil pesos en materiales para sus actividades. Dinero que el gobierno central ya le había garantizado, pero que no estaban bajo su administración, sino de la Corporación Municipal, la cual preside el alcalde René De La Vega.

Alcalde René de la Vega. Imagen: t13.cl

En esa necesidad me pidieron ayuda. Entonces, se lo plantee a Valeria Contreras, persona cercana en parentesco al alcalde (prima hermana de su actual pareja), encargada informalmente (sin contratos ni título profesional) de llevar todos los temas más importantes de la alcaldía (revisión de contratos, coordinación de innumerables actividades, hostigamiento a otros funcionarios, amenaza de desvinculaciones si no se hace lo que, a nombre del alcalde, indica). Ella, a nombre del alcalde, sentenció: “No, para robótica, nada.” La razón fue el rencor generado por estos chicos quienes se habían quejado por redes sociales al no recibir apoyo en su viaje a Estados Unidos. Desde entonces presencié el desdén del cual los chicos también se dieron cuenta. “El alcalde nos desprecia”, me dijo uno de los miembros del equipo. Pues yo no, respondí. Yo con ustedes, hasta el final.

Las poleras de la discordia

Las competencias demandan un mínimo de formalidad. Por ejemplo, cuando están en la competencia fuera de Chile, los equipos de todo el mundo preparan un stand representativo de sus respectivos países y regiones de origen. Una feria internacional típica. El equipo Fénix sólo pudo poner muchas fotos de ellos mismos y su proceso en sólo un par de mesas, e iluminar la competencia con sus cantos, la bandera, el carisma y alegría por la cual la pequeña delegación de 6 personas destacó.

Imagen: Lun.com

Otro detalle era que debían tener poleras reglamentarias, con logotipos, bandera del país y características definidas. Pues bien, el equipo no las tenía hasta última hora, cuando se las dieron, luego de presiones al alcalde por redes sociales: pero una por persona. Entonces, durante los 10 días de competencia el rito fue: llegar a los dormitorios, sacarse la polera, lavarla y dejarla secando en el baño para usarla al día siguiente. Mientras nuestros “otros” seleccionados desfilan en torneos internacionales de igual talla vestidos por Brooks Brothers. Y como parece ser la coronación de historias de éxito, con su polera desteñida, se consagraron como el segundo equipo más hábil en robótica en el mundo.

El gesto de Bachelet: Soa Michelle iso argo.

Luego de su regreso con el éxito demostrado, el equipo siguió funcionando con el mismo ánimo, precariedad e indiferencia alcaldicia, salvo esfuerzos de parte del concejo municipal, el cual una y otra vez escuchó sus peticiones urgentes. Fui testigo de cómo una y otra vez intentaron despreciar su trabajo. Sin embargo, ellos con el nuevo apoyo de la Universidad San Sebastián, su profesor y director siguieron adelante. En una oportunidad conseguí que un destacado PhD en Informática de UCLA fuera a conocer al equipo y compartiera con ellos una clase magistral. En esa reunión nos marcó una frase. Una de sus miembros líderes, que sueña con ser médico, nos dijo: “mi meta es salir de la población.

Así terminaron el año clasificando entre los 5 mejores equipos para el mundial de Robótica 2018. Y haciendo su viaje anual a la playa, invitados por el alcalde como reconocimiento, pero sin alimentación, noticia que supieron luego de una nueva reprimenda del alcalde, quién les volvió a repetir que ellos “lo habían hecho pebre en redes sociales.

El 2018 se inició auspicioso. A nombre de la Presidenta Michelle Bachelet, el equipo recibió la invitación para que 7 miembros del equipo la acompañaran como miembros de la comitiva presidencial a su última gira en el cargo, destino a Japón. La noticia llenó de alegría a los chicos, era un reconocimiento necesario y digno de sus méritos. Pero trajo consigo otra preocupación. Japón, en invierno. Ellos, sin abrigo. Sólo tenían la polera una y otra vez lavada en el mundial, pero sólo para 4.

La presidenta Michelle Bachelet compartiendo con los niños en el avión rumbo a Japón.

Acua Food, alimento para sus sueños.

Entonces, el profesor me mandó un mensaje de Whatsapp y una foto de la invitación. Estaba feliz. Y por supuesto, supe preguntar por sus necesidades más urgentes: abrigo. Cómo llegaban a una actividad con la presidenta y bajo condiciones metereológicas precarias sólo con una polera.

En redes sociales la ignorancia ya movía a quienes criticaban a la Presidenta por hacer un viaje “innecesario”. Pues ese viaje cambiaría la vida de 7 niños que ya observaban méritos suficientes para recibir el apoyo y premio. Di mis argumentos y conté brevemente la historia de Fénix. A las pocas horas, Mauricio Canales, gerente y dueño de Acua Food, empresa de Puerto Montt, financió el abrigo y viáticos del equipo. En un tiempo récord cotizamos, evaluamos y compramos lo que los chicos necesitaban. En el intercambio de mensajes, Marcelo me dijo: “Dana, mi padre es profesor de estado. Yo sé el cambio que un buen profesor puede hacer en los niños” y con ese cariño y reconocimiento ofreció desinteresadamente el apoyo que creo importante valorar. Con el mismo ánimo que apoya al equipo de remo de su ciudad. Otro grupo de niños que gracias a la generosidad y visión de grandes personas pueden optar a otras vidas.

Japón, la meta.

Yo crecí sabiendo que mi primer viaje fuera de Chile cambiaría mi vida y así fue. Tuve el privilegio de crecer en una familia conectada con el extranjero. Y ese privilegio fue el que ha vivido parte del equipo Fénix gracias a su propio talento y apoyo financiero del gobierno central, la visión de la Presidenta Bachelet y el apoyo de Acua Food. Apoyo que esperamos multiplicar en el futuro.

A su arribo recibí una llamada del profesor, Marcelo. Los niños llegaron felices, alucinando, contando sus historias. Y con una nueva meta: ir a Japón en octubre, invitados por la embajada, a un torneo de Robótica mucho más competitivo, en el que puedan viajar los 20. Por ello deben renunciar a viajar al mundial 2018 a defender su título, pero ese sacrificio lo hacen sabiendo que no habrá recursos para este abril o mayo y porque su meta es mejorar su nivel. Actualmente confirmaron su clasificación, siendo los únicos competidores de América, junto a Brasil.

Yo me pregunto cuántas comunas pobres tienen la oportunidad de contar con un profesor fantástico que ha formado un semillero de ingenieros, médicos, estrategas en potencia. Cuántos, para que se desaproveche. No, señor alcalde René de la Vega, no son los niños quienes lo están haciendo pebre en redes sociales. Es usted mismo quién se está haciendo pebre con sus malas decisiones y, como consecuencia, está haciendo pebre la posibilidad de inyectar capital humano de primer nivel a su comuna, la que depende de una decisión de esa envergadura. Las personas que lo hacen tan mal como usted deberían restarse y terminar de dilapidar recursos públicos en malas celebraciones, de mesas tristes sobre un tierral indigno en el que sirve “onces” para sus vecinos. La comuna y la gente en general merecen mucho más.

El equipo Fénix se encuentra hoy buscando apoyo empresarial para auspiciar su viaje y mantener su éxito. Conchalí necesita esta ayuda y multiplicar la historia de este profesor fantástico y sus alumnos aún más fantásticos. Para aportes a esta noble causa y valiosos chicos, escríbenos a contacto@southa.cl.

Viva el Equipo Fénix, viva Conchalí.