En abril de 1859, Charles Dickens escribió en su libro Historia de Dos Ciudades lo siguiente:

“Eran los mejores tiempos, eran los peores tiempos, era el siglo de la locura, era el siglo de la razón, era la edad de la fe, era la edad de la incredulidad, era la época de la luz, era la época de las tinieblas, era la primavera de la esperanza, era el invierno de la desesperación, lo teníamos todo, no teníamos nada, íbamos directos al Cielo, íbamos de cabeza al Infierno; era, en una palabra, un siglo tan diferente del nuestro que, en opinión de autoridades muy respetables, solo se puede hablar de él en superlativo, tanto para bien como para mal.”

Desde que conocí a Pedro Javier Espinosa Fuentes, Pedro Bkn Espinosa, he pensado en el relato de Dickens, en que efectivamente con el acceso a la tecnología, a la ilustración digital, a redes sociales y la abundancia de información del siglo XXI, podemos encontrar lo peor y lo mejor de nosotros. Para mí, Pedro Javier representa lo mejor. Esa capacidad de observar su entorno e interpretarlo desde una belleza única para acercarla a sus lectores, en particular al cómic y, muy recientemente, retratos de seguidores que desean guardar su imagen bajo la particular visión artística de Pedro. Todo esto desde Talca, región del Maule, Chile.

Pedro Bkn

Pedro tiene 32 años y vive, al igual que yo, con la condición neuroatípica llamada Asperger. Yo sé que hay una discusión respecto a si se le debe llamar así o no, dado que el psiquiatra austríaco Hans Asperger (1906-1980), conocido por haber identificado este síndrome, colaboró «activamente» con el régimen nazi. En lo personal, pienso que no es una condición conocida, menos para nosotras las mujeres, por lo que la prioridad es visibilizar que desde la diversidad, existimos y podemos vivir una vida muy adaptada y aportar a la sociedad como cualquier otra persona “normal”, más que una nueva funa a la historia.

Pedro Bkn personajes

Pedro Javier comenzó su carrera de ilustrador de cómic como muchos jóvenes que hoy se dedican al arte gráfico desde su casa o en estudios independientes. Su primer personaje fue Beto Koala. Inspirado desde siempre por Albert Uderzo, ilustrador, guionista, pintor, dibujante francés, así como por André Franquin, historietista, guionista y animador belga, ha definido su estilo propio caracterizado por dibujos de aspecto predominantemente cándidos, con líneas definidas y colores sólidos que transmiten lo mejor de cada uno – prueba de ello es su ilustración del reporte diario Covid, en el que realmente se puede empatizar con el Ministro de Salud de Chile y su Subsecretaria- y una paleta de colores vibrantes que nos recuerda que la bondad puede ser invocada desde tu visión personal como artista.

En entrevistas, Pedro Javier ha declarado el deseo de poner su talento a disposición de la sociedad para promover la valentía, honestidad, lealtad y defensa de lo correcto. Su más reciente creación es Covid Girl, una chica amante del K-Pop. Ella es Camile, una chica de 16 años nacida en New Jersey, EEUU, la primera reclutada para el proyecto secreto de investigación que encontraría la cura del Covid-19. En esa experiencia muere, siendo resucitada por Zeus, quien le otorga superpoderes de velocidad, fuerza y perfección. Convertida en superheroína, usa un traje azul turquesa gris provisto de todas las armas suficientes para proteger a las personas del virus, así como colabora con las autoridades para su control. También honra la memoria de quienes han fallecido por la enfermedad usando algunas decoraciones con forma de calavera en su pelo y botas.

Cuando Pedro Javier piensa en su legado dice: “quiero que en 100 años me recuerden como un aporte y defensor del arte de los cómics. Como un Asperger que pudo superar los obstáculos y ser feliz, como un creador y autor de muchos personajes que entregaron valores como la amistad, solidaridad y honestidad.”