El compromiso del arquitecto Lee Cherng Yih, de la firma malaya Formzero, de proporcionar a los inquilinos de Window House una conexión con la naturaleza, hace de esta casa un recreo geométrico.

Situados en los límites de una reserva forestal en Kuala Lumpur, los arquitectos se inspiraron en el exuberante entorno natural circundante para crear Window House. Su principal tarea era conectar al cliente -una familia de cuatro miembros- con el mundo exterior, maximizando al mismo tiempo el espacio interior. El edificio sondea la relación entre exterior e interior, público y privado, hombre y naturaleza. Yih se preguntó “¿cómo podemos diseñar una casa que pueda mantener las ventanas abiertas todo el tiempo?” La respuesta fue cubrir la casa con una cáscara de hormigón que proporcionaba privacidad al cliente y actuaba como incubadora para atrapar el calor en su interior.

Esta cáscara angular es uno de los aspectos más llamativos del edificio. Su gran tamaño y el hecho de que esté hecho de hormigón gris, haría que la casa pareciera bastante siniestra, si no fuera por las ventanas juguetonas que salpican el edificio. La cáscara se estrecha en la parte delantera, antes de abrirse a las vistas del bosque en la parte trasera de la casa. La manipulación de las ventanas proporciona a la familia más miradas, alentándola a tener más curiosidad por el paisaje y permitiendo al mismo tiempo que la luz se filtre en el hogar de maneras interesantes.

Vía: Ignant.